<body>



 

Sunday, November 26, 2006

¡Dime que soy único!

Somos miles, millones de reiteraciones. Iguales en esencia, pero la diferencia entre unos y otros la marcan unos pequeños matices. Ya con nuestro plano inicial establecido, lo que suceda en nuestra vida, las circunstancias, hacen el resto, y pueden transformar a una misma cosa en una cantidad innumerable de personas distintas.

¿Somos todos una serie de recipientes vacíos llenos de experiencias o por el contrario somos sólo nuestra personalidad?

Curioso, lo he vuelto a hacer. Aquí he colocado dos conceptos opuestos en una línea. Y por más que lo intento no consigo idear una alternativa para plantear el tema ¡qué triste! Soy muy poco consecuente. Seguro que esto podría solucionarlo si estudiase psicología, je je ¿Dónde estarán esos terceros factores?

En esta pequeña batalla que he planteado preferiría que ganase el sé tu mismo, por supuesto. Don't be water, be yourself, my friend. Pobre Bruce, yo metiéndome con él y su frase va por otros derroteros, pero expresa lo que quiero decir ¿que hi farem?

Bueno, esto no es a lo que quiero llegar, me he ido por las ramas. Lo que quiero expresar es algo bastante más romántico.

Mi creencia es que todos somos prácticamente iguales, aproximadamente en un 95% diría yo. Todos aspiramos a la felicidad. No queremos sufrir. Lo que sucede es que como nadie sabe como llegar a ella, cada cual se acaba formándose una opinión distinta sobre como se puede llegar a ese estado. A pesar de nuestro parecido, no somos hormigas, no podemos simplemente fusionarnos todos en uno en una perfecta armonía, no podemos formar parte de un colectivo con semejante facilidad.

Me resulta, a veces, asfixiante el pensar que hay gente igual que yo ¡estoy repe! Por lo tanto soy completamente prescindible. Esta es una de esas sensación que más odio. Lo jodido es que lo de que somos prescindibles es completamente cierto. Cada persona es un mundo ¿No se dice esto tan a menudo por ahí? Pues estoy de acuerdo, pero a pesar de que esto sea tan obvio, necesitamos de otra persona que nos confirme que esto es así. Que esté de acuerdo con nosotros. Que nos diga somos especiales, únicos. De la misma forma que cualquier científico necesita que otros científicos confirmen su nueva teoría, para poder, definitivamente, creérsela. Necesitamos ser nosotros, sola y exclusivamente nosotros, especiales para alguien.

Creo que está bastante claro quien es la persona que tiene que hacer este trabajo ¿no? Porque por lo menos a mí no me sirve que sea mi abuela o mi madre las que me digan que soy el niño más maravilloso del mundo. Necesito que sea alguien que me haya elegido a mí cuando podía haber elegido a cualquier otro. Necesito que sea alguien que me ame y para poder valorar realmente su elección necesito amarla yo a ella también.

Por esta razón no concibo como posible, un lugar maravilloso donde todos se amen a todos, y demás parafernalia. Los celos existen, y yo pienso que, posiblemente, está sea la razón más profunda de su existencia.

Me ha quedado hasta meloso, pero bueno, aquí una parte de como yo entiendo las relaciones sentimentales. ¡Y también de porque me quejo de no tener novia!


Posted by Wanzer :: 3:56 PM :: 5 Comments:

See & Comment

---------------------------------